La ansiedad: un problema actual
Autora: Celeste
Vamos a hablar sobre la ansiedad. En este tiempo de pandemia y al estar encerrados, mucha gente sufre de ansiedad, ataques de pánico, etc. En este articulo podran leer un poco sobre todo eso.
¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es un sentimiento de miedo, temor e inquietud. Puede hacer que una persona sude, se sienta inquieta y tensa, y tenga palpitaciones. Puede ser una reacción normal al estrés. Por ejemplo, una persona puede sentirse ansiosa cuando se enfrenta a un problema difícil en el trabajo, antes de tomar un examen o antes de tomar una decisión importante. Si bien la ansiedad puede ayudar a enfrentar una situación, además de darle un impulso de energía o ayudar a alguien a concentrarse, para las personas con trastornos de ansiedad el miedo no es temporal y puede ser abrumador.
¿Cuáles son los tipos de ansiedad?
Fobia específica: Estas personas tienen un miedo intenso y persistente ante (o de manera anticipada) determinados objetos o situaciones “específicas”.Crisis de angustia, ataques de pánico: Una crisis de angustia o ataque de pánico es un episodio repentino de miedo muy intenso que se acompaña generalmente de síntomas físicos (por ejemplo taquicardia, palpitaciones, escalofríos, sensación de ahogo, mareo, temblores, etc.) y pensamientos negativos sobre estos síntomas (por ejemplo, miedo a sufrir un infarto, miedo a perder el control, miedo a volverse loco, miedo a desmayarse, miedo a morir).
Agorafobia: Estas personas tienen miedo a estar en determinados espacios o situaciones, porque perciben que puede ser difícil escapar de ahí o recibir ayuda si tienen una crisis de angustia. O sea, la persona tiene “miedo de tener miedo”.
Trastorno de ansiedad generalizada: Estas personas son “sufridoras”, es decir, se preocupan por muchas cosas (por ejemplo, la economía doméstica, el trabajo, la familia, la salud, etc.) durante la mayor parte del día y durante muchos meses. Además, estas preocupaciones van acompañadas de otros síntomas físicos, como sentirse inquieto o impaciente, con tensión muscular, con problemas para dormir, incapacidad para relajarse, no poderse concentrar, con mucha fatiga o sentirse en general irritables.
Trastorno obsesivo-compulsivo: Estas personas tienen pensamientos o ideas recurrentes y persistentes que temen (obsesiones) y realizan comportamientos repetitivos o rituales con el intento de controlar el miedo (compulsiones). Estos comportamientos pueden llegar a limitar en gran medida la actividad diaria de la persona que los sufre. Por ejemplo, estas personas pueden estar obsesionadas con la suciedad y lavarse las manos repetidamente, o tener miedo de un ladrón y comprobar repetidamente si la puerta de casa está cerrada. Otros rituales pueden ser la necesidad de revisar cosas repetidamente, tocar objetos o contar. Las personas con un trastorno obsesivo-compulsivo también pueden preocuparse por el orden y la simetría, o tener dificultades para deshacerse de cosas (acumulación de objetos).
Trastorno por estrés postraumático: Este trastorno de ansiedad puede aparecer después de un acontecimiento que es vivido con miedo muy intenso, frecuentemente ligado a sufrir daños físicos graves o ante la amenaza a la vida de uno mismo o de otros (por ejemplo, es común en combatientes de guerra, agresiones, etc). Estas personas se pueden asustar con facilidad, paralizarse en el ámbito afectivo, perder interés para disfrutar, sentirse más irritables o agresivas y evitar situaciones que les recuerden el accidente original.
¿A quién afecta más la ansiedad?
Los trastornos de ansiedad se encuentran entre los problemas de salud mental más comunes. Afectan a personas de todas las edades, incluidos los adultos, niños y adolescentes. Hay muchos diferentes tipos de trastornos de ansiedad, con síntomas diferentes.
¿Cuáles son los síntomas más habituales?
➢ Palpitaciones➢ Sensación de ahogo
➢ Angustia
➢ Fobias
¿Cómo evoluciona la ansiedad?
Los trastornos de ansiedad pueden hacerse crónicos si persisten los acontecimientos estresantes que los han provocado o se mantienen estilos de pensamiento que ocasionan un temor a la presentación de los síntomas, creándose un círculo vicioso entre la ansiedad y el temor a presentarla. En general, el curso es crónico con fluctuaciones y, en particular, en el trastorno de ansiedad generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo y trastorno fóbico de inicio en la infancia, el curso es especialmente fluctuante. Sin tratamiento, el 80% siguen presentando síntomas tres años después del inicio.
Si la ansiedad es crónica, pueden presentarse con frecuencia estados de depresión acompañantes. Con tratamiento, un 50% no vuelve a presentar crisis de angustia.





Comentarios
Publicar un comentario