Tres temas actuales: violencia doméstica, bulimia y anorexia

 

Autora: Milagros 

Violencia doméstica

      La violencia familiar incluye toda violencia ejercida por uno o varios miembros de la familia contra otro u otros miembros de la familia. No siempre viene ejercida por el más fuerte física o económicamente dentro de la familia, siendo en ocasiones razones psicológicas que impiden a la víctima defenderse.

Algunos estudios concluyen que las personas provenientes de hogares donde existe maltrato o violencia psicológica o cualquier otro tipo de violencia, son 15 veces más propensas a manifestar algún tipo de maltrato en su etapa adulta.

La violencia psicológica es la forma de agresión en la que la mayoría de los países las personas afectadas casi nunca tienen posibilidad de actuación, ya que en este caso se unen la falta de opciones legales de denuncia y protección frente a esta forma de violencia.

Las señales de violencia son más fáciles de ocultar si son de carácter emocional, pues las mujeres no aceptan el maltrato de forma “pasiva”. Según estudios realizados, la mayoría de las mujeres maltratadas no la aceptaban y trataban de oponerse a dicho maltrato. Estas acciones de defensa hicieron que la violencia psicológica se viera como una agresión mutua y que algunas instituciones la catalogaran como un conflicto de pareja.

Bulimia

La bulimia o bulimia nerviosa es un trastorno alimenticio y psicológico caracterizado por la adopción de conductas en las cuales el individuo se aleja de las formas de alimentación saludables, consumiendo comida en exceso en períodos de tiempo muy cortos, seguido de un período de arrepentimiento, el cual puede llevar al individuo a expulsar el exceso de alimento a través de vómitos o laxantes.

La bulimia suele presentarse junto con un fuerte sentimiento de inseguridad emocional y con problemas graves en la autoestima, en relación directa con el peso o con la imagen corporal.

Esta enfermedad puede traer las siguientes complicaciones:

  • Aspiración (paso del contenido gástrico al árbol bronquial).
  • Rotura esofágica o gástrica.
  • Neumomediastino o neumotorax (entrada de aire al interior de la cavidad torácica).
  • Hipopotasemia (niveles bajos de potasio en la sangre).
  • Arritmia cardíaca.
  • Ansiedad o repulsión por comer.
  • Obsesión por mantener un peso corporal debajo del normal.
  • Abuso en el consumo de medicamentos laxantes y diuréticos.
  • Seguimiento de regímenes dietéticos diversos.
  • Deshidratación.
  • Alteraciones menstruales y amenorrea; esterilidad.
  • Incremento y reducción bruscos de peso, desestabilidad en el peso.
  • Aumento en la frecuencia de caries dentales.
  • Aumento del tamaño de las glándulas salivales e infección de estas.
  • Pérdida de cabello.
  • Desmayos muy frecuentes, mareos.
  • Heridas de la mucosa bucal.
  • Alteración o pérdida esmalte dental.
  • Dolores de cabeza y migraña.
  • Dolores en la garganta (después de vomitar).
  • Piel seca.
  • Debilidad en las piernas.
  • Disfonía.

 


Anorexia

Voy a profundizar la anorexia nerviosa porque es la más común.

La anorexia nerviosa es, junto con la bulimia, un conjunto de trastornos de la conducta alimentaria y uno de los principales desórdenes alimentarios, también llamados trastornos psicogénicos de la alimentación (TPA). Lo que distingue a la anorexia nerviosa es el rechazo de la comida por parte del enfermo y el miedo obsesivo a engordar, que puede conducirle a un estado de inanición, es decir, una situación de gran debilidad ocasionada por una ingesta insuficiente de nutrientes esenciales. En casos graves puede desarrollar desnutrición, hambre, amenorrea y extenuación.

La anorexia nerviosa no es un síntoma, sino un trastorno específico caracterizado por una pérdida autoinducida de peso, acompañada por una distorsión de la imagen corporal, cuya presencia es indicativa de un estado patológico diferente del individuo, y puede tener consecuencias muy graves para la salud de quien la padece.

Se ha afirmado que la mayoría de los pacientes presentan una personalidad previa a la aparición del trastorno, que predispone a ella, caracterizada por tendencia al perfeccionismo, baja autoestima y personalidad obsesiva. Por otra parte, la imagen que una persona tenga de sí misma puede ser un factor de riesgo si esta es negativa. Rosa M. Raich dice en uno de sus libros: El sentirse gordo es una de las causas más frecuentes que inciden en la aparición de trastornos alimentarios, y en realidad no es necesario que la persona presente un sobrepeso real, tan solo es necesario que piense que lo es y que esto le afecte.

 


Comentarios

Entradas populares