Economía en tiempos de pandemia
Autor: Gustavo
De la nada, a pesar de que siempre se teorizaba que un virus iba a venir tarde o temprano, ya sea en forma de epidemia o pandemia, el virus vino en una forma infecto-contagiosa, y se extendió rapidísimo. Entre ocultismo y mala organización, el virus pasó de ser epidemia, desde China, a pandemia a todo el mundo, un suceso que afectó a todos de alguna u otra forma, de forma económica, social, e incluso de forma mortal. Las economías caen, empiezan a estar en números rojos. Tal rapidez hay en los contagios que cambian hora a hora. La OMS hizo una transmisión pública donde avisaba que esto ya pasaba a ser una pandemia. No somos inmunes, al comienzo no teníamos vacunas y lo único que podíamos hacer era higienizarnos, lavarnos las manos con agua y jabón/alcohol y asumir la responsabilidad para evitar los contagios.
Ahora mismo nuestros gobiernos están organizándose para prevenir contagios, se implementó el teletrabajo, se limitó la posibilidad de viajar, y se prohibieron las aglomeraciones) Desde la administración estatal y los medios de comunicación, se busca que no colapse el sistema de salud. Es por esto que está la necesidad de ser tan estrictos en el correcto funcionamiento de los protocolos, que se prevenga el contagio, que la gente se aísle, y que haya distancia. Por ejemplo, al estado de Corea del Sur se le ocurrió monitorizar a la gente que podría estar infectada, mediante una aplicación, mientras tanto hacen grandes chequeos al aire libre en vez de en propiedades particulares, hospitales, etc., y así poder bajar o eliminar los contagios, y les funcionó bastante bien. Podemos aprender las políticas que ellos llevaron a cabo, pero de no ser así, se sabe que la distancia social es clave para que baje la tasa con la que crecen los contagios.
La crisis que hoy pasamos nos recuerda que la comunidad en sociedad, a pesar de que cada uno piensa en sí mismo. Hoy estamos más conectados por internet que nunca, esto cambió muchísimo el día a día: hay alternativas para los cines, los conciertos, los museos, estadios, e incluso lo que tiene que ver con las religiones como las iglesias, pero sigue habiendo problemas por supuesto con grandes lugares donde se reúne mucha gente, como los centros comerciales, los cuales al estar abiertos harían crecer los contagios, lo mismo pasa con el turismo. Surge un cambio enorme en cuanto al clima si estamos todos encerrados en nuestras casas se contamina de otras formas, y las grandes fábricas y las mismas problemáticas de siempre dejaron de afectar muchísimo al medio ambiente, somos más hábiles a producir cambios, todos.
El problema es que no se puede consumir, ni tampoco producir, no se vende, no se obtiene algo de todo eso. Lo que les queda a las empresas, si quieren seguir existiendo, es empezar a dejar gente sin trabajo, así les alcanza el dinero. En cuanto a los plazos de los créditos, uno no trabaja, pero esos créditos expiran, y no se pueden pagar, y la deuda se acumula, el mismo problema ocurre con el alquiler. Lo único que queda es expectativa, “especular”. La Bolsa de Nueva York, como prueba de esto, suspendió por un tiempo la cotización.
Es lógico y entendible que, por la intensidad que todo esto causa en la economía y en la sociedad, haya una crisis frente al covid-19, y es lógico también que se impongan medidas fuertes e incluso contraproducentes. Muchos estados decidieron poner cuarentenas, fijar un tiempo por el que la gente debería quedarse aislada, o salir lo menos posible. Esto afecta muchísimo a la economía. Al mismo tiempo, al ser una medida tan repentina, si una persona ya de por sí está quedándose sin trabajo tendría que lidiar con el miedo y la ansiedad. Entonces ahora ya tenemos dos pandemias. En cuanto a virus, por ejemplo, hay epidemias, de influenza para ser específicos, cada año, no se mueren tantas personas a comparación del coronavirus de 2019, y la mayoría de la gente ignora este tipo de cosas.
Tanto científicos como gobiernos se enfrentan a esta pandemia, pero ¿podemos manejar el problema de la ansiedad económica?
El gobierno nada puede hacer en este caso, o no tan fácilmente, ya que tiene que ver con la psicología, podríamos todos tener una visita con un terapeuta, pero para algunos podría no ser suficiente, y de todas formas es un problema que siempre existió para actuar únicamente ahora.
Lo que importa es hacer un conjunto de pruebas, seguir a la gente; si esta medida se hubiera implementado más forzosamente, la economía habría seguido. Especialmente en Estados Unidos, la gente reacciona mayormente de forma negativa, ya que no les parece correcto que el gobierno controle esto.
Las pandemias son reales y no se quedan quietas; deberíamos ponernos a pensar en la siguiente antes de que ocurra, a diferencia de lo que hizo la humanidad esta vez. En algún momento, con el tiempo, cuando esta pandemia termine, la gente va a viajar de forma común, (más que ahora, ya que en muchos lugares la gente de todas formas viaja) y los viajeros van a extender la pandemia, haciendo que esta siga siendo pandemia, y no epidemia.
Si de gobiernos se trata, estos deben prepararse y responder, y es muy importante que, a tiempo, no que se actúe una vez hecho el problema, sino que se prevenga.
Cualquier presidente, primer ministro o cualquier gobernante en general debe enfrentar los problemas, y en algunos lugares esto ni siquiera está pasando. La gente todavía no aprende la lección, y menos sus representantes. En algunos casos, nuestra vida, incluso, depende de que un líder con criterio tome el control adecuadamente.



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